Distingue dos preguntas
Una cosa es cuánto costará una cesta equivalente en el futuro. Otra, cuánto podrá comprar un importe que mantienes sin rentabilidad. Ambas dependen de la inflación, pero usan operaciones inversas.
Un ejemplo sencillo
Con inflación hipotética del 2 % durante un año, algo que cuesta 100 € pasaría a costar 102 €. Los 100 € sin rendimiento conservarían un poder adquisitivo equivalente a unos 98,04 € de hoy.
No extrapoles un dato puntual
Las tasas cambian y tu cesta de gastos puede ser diferente de un índice agregado. El simulador mantiene una tasa constante para comprender el efecto, sin predecir precios reales.
Compara importes en la misma base
Al planificar a largo plazo, indica si trabajas en euros futuros o en euros de hoy. Mezclar ambas bases puede exagerar o infravalorar el objetivo. Rentabilidad nominal y real tampoco son lo mismo.
Para seguir aprendiendo
Consultar recursos oficiales · Cómo elaboramos los contenidos