Pon todos los costes sobre la mesa
Además de una comisión anual, puede haber costes de compra, custodia, cambio de moneda o salida. Lee los documentos del producto y del intermediario. No todos los costes se aplican de la misma forma.
Compara el mismo escenario
Mantén iguales capital, aportaciones, plazo y rentabilidad hipotética; cambia solo los costes para observar su efecto. Esa comparación explica una diferencia matemática, no cuál producto es mejor para ti.
Entiende la simplificación
Nuestra calculadora descuenta un coste porcentual anual y lo convierte en crecimiento mensual equivalente. No reproduce el método de cobro de todos los productos ni incorpora impuestos.
Evalúa algo más que el precio
Riesgo, liquidez, condiciones, servicio y claridad también importan. Un coste bajo no convierte un producto inadecuado en adecuado. Evita decidir únicamente por rentabilidades pasadas.
Para seguir aprendiendo
Consultar recursos oficiales · Cómo elaboramos los contenidos